Mostrando entradas con la etiqueta de la lírica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta de la lírica. Mostrar todas las entradas

jueves

Sustancia inquilina













Lo vivo y lo muerto.
Qué es el tiempo, sino el desligamiento mismo del tiempo?
Qué es sino lamento?

El tiempo nos deja en pasado,
y con ello,
el recuerdo se vuelve más pausado,
más lejano y más bello.

Las gentes quedan en pasado,
crecen,
asisten,
yerman
y envejecen…

Olvidamos los cuidados,
las caras,
las manos;
olvidamos todo lo que ha sido en vano…

…siempre olvidamos…

En el presente, solo permanece el aire que me envuelve,
el ruido de los perros que se mueven,
el reloj que da las nueve,

y ya nada de eso existe,

volvemos a contar los despistes,
a caligrafiar al tiempo en registro indefinido,
a escuchar los latidos…

volvemos a palpar el espacio de la carne,
la longitud de los días,
la calle mojada
enseguida
se vuelve un río corriente
que aparece y desaparece.


La lluvia, comienza,

ya ha cesado,
y no sabes cuánto tiempo dura,
o cuanto tiempo he estado mirando…

Conoces a alguien;
mentira.
Según transcurren los días
la gente sigue y se mueve,
y tú te mueves;

dejando en tu movimiento,
un hueco,
un suspiro leve,
que cambia la circunstancia que le precede.

No conoces a nadie
porque nadie quiere
ni puede.




El tiempo es la sustancia inquilina que nos arruga y agrede.
nos cambia
nos olvida




...y nos mantiene.







a Don Calderón

Como una puta en el campo, de un domingo cualquiera, ni puedo cambiar mi sino, ni buscar otra decendia, pues se sabe que en domingo descansa la tierra.

Esta mañana aludiera

de esta misma primavera, y con dolor en los pies, quiso ser y no fue más que un salto en el camino.

Perdonen si me descuido, pero estamos en domingo, al menos yo, no sé ustedes.



Y alejándose del cielo, que hoy se levanta aflijido, quiero encontrarme y no puedo entre tanta oscuridad, no les miento, y es verdad, que hoy amanecí el primero, quiero decirles, y no quiero, que antes que el sol salí.



No se piensen que les miento.



que salí a la calle y no vi, (para que mearan mis perros), jaleo alguno entre tanto silencio


aburranme estas canciones, lo siento.
asi que, les dejo...

viernes

Acercame la ventana














Cabalgante, entre paraísos salpicados
de estrés post traumático y de cáncer,
de muerte súbitamente al instante y del color,
pausado y tolerante;

Resulta que ya nada es como antes;
me preocupan los tejados,
los niños que están solos,
los perros atados,
la histeria de la multitud agrupada,

el contagio de las plagas,

el miedo,

me preocupa mucho el miedo;

el miedo que se genera en la televisión
o en cualquier otro medio;
me preocupa la fragilidad de la mentes observadoras
y la crueldad de las que programan lo que vemos;

me preocupan los 250 muertos de los que nadie ha hablado,
las presiones del estado,
la policía,
me preocupa este estado policial que nos controla y nos domina,

me preocupan, las enfermedades degenerativas,
como el sida;
me preocupa que no haya aún un medio para combatir el sida
(me preocupa que además sé que esto es mentira)

Me preocupa el dinero,
que todo tenga un precio,
que nadie pueda resistirse a venderse,
que las ideas se intercambien por dígitos
y la información vague entre unos y ceros,
que los bancos, controlen al público,
este sistema de programa súbito me preocupa.

Pero sé que es oscilante,
paso, atrás, paso adelante,

y hasta no producirse una catastrote de dimensiones gigantes
nadie querrá ser diferente,
ni cambiar nada del presente,
no votan,
no se revelan,
no piensan ni sienten
y así sigue todo siempre como antes,
sin cambios,
sin semblante.

paso atrás,
paso adelante

fíate sólo de tu madre



jueves

Suspiro fragmentado







La luna enrojecida, el suelo fermentando, el sol ya se ha escondido y el agua va evitando mezclarse con el barro que la está rodeando.
Una fracción del desanimo se descuelga del bolsillo, y denotando su miseria, hoy se ha perdido;
la he buscado en todas las tiendas de zapatos,
en todas las furgonetas
y en todos los lavabos.
Me he metido en tuberías, alcantarillas y alumbrado,
entre los árboles más altos
y hasta en el obispado,

y nada,
nada de nada,
nada de mi desánimo…
Y es que por buscarlo tanto,
el resto se me ha hecho pedazos
y lo he perdido todo;
…ni rastro de mi desencanto…
y creo, que no quiero encontrarlo.