Mostrando entradas con la etiqueta Sobre todo lo que son creencias absurdas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sobre todo lo que son creencias absurdas. Mostrar todas las entradas

jueves

Sensible al conocimiento

.
.
.
.











.
.
.
.
Es necesario mirar al cielo para no perderse,
Es vital conocer tu cuerpo,
Es sensible al conocimiento que te acaricia la mente,

Soy la mitad del deseo, la cuarta parte de un consejo, el valor indecisorio de un complejo, soy la mitad de tus ojos, y tres dedos de tu mano izquierda; a veces, soy la nauseabunda mierda que acumulas en los rincones, otras veces soy la piel que protege tus partes nobles…
Soy todo en esencia de este mundo porque de todo provengo, soy parte de la tierra que comí de pequeño, soy alma de los bichos que murieron en mis manos, soy animal agotado que busca el fruto que he plantado, soy los pájaros a los que alimento, soy el aliento de mis perros, soy las manos que doy para reconocernos; soy el abrazo escondido que salta de mi pecho, también soy el olvido, el olvido de una noche con tremendos desconocidos, soy las sábanas donde duermo lejos de mi cama, soy mi casa, y las casas donde habito.
Soy las prendas que me pongo para empañarme afligido, soy el ruido que se crea en el silencio sombrío, el alimento de los piojos y el agua que corre en el río buscando asombro, soy todo lo que entra en contacto conmigo, todo lo que oigo, pruebo o miro, todo lo que toco y lo que percibo; todo en realidad, es tan tuyo como mío.
.
.





.
.
.
Porque una vez que has muerto, tu alma, tu cuerpo y tus miedos, se transforman en meros pensamientos, olvido que se esparce donde fenece tu cuerpo, pasto de los insectos que perecieron en tus manos, tierra verde del suelo donde te han enterrado, comida para los buitres, al sol desecho humano, eres paciencia en la tierra y los abetos que crecen llevan en sí tu primavera, tu alma corre por sus venas, sus raíces te atraviesan y tu ya no piensas, sólo perteneces al todo de donde un día saliste, transformas tu existencia en mil esencias irregulares, en complejidad de ilusiones de otros niños que cazan bichos, en los pájaros que sobrevuelan tu desdicha, en los tréboles de cuatro hojas que inmolan la tiranía…
Eres todo cuando vives porque vives en compañía; eres todo cuando mueres porque perteneces a la vida.

.
.
.





.
.
.
.
.
.
......If I going back...

lunes

Cuando me hablan del destino



.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
A veces el destino te enseña todo lo que no te enseñan las personas; a veces, y digo a veces porque aún soy joven, podemos deducir todo lo que va a ocurrir con alguien antes incluso de que comience. A veces la vida ya no sabe sorprendernos, y a veces nos guiamos por “eslóganes” sin observar qué nos están vendiendo.
Nos dejamos engañar, señores, dejamos entrever lo fácil que es engañarnos y disuadir las casualidades cada vez se hace más frecuente.
Floto en circunstancias adversas, el mundo es un pañuelo, me reencuentro con mi pasado constantemente y todo lo que veo es una puerta con el cartel de –Salida-. Hay que vivir el día a día, hay que saber exprimir el jugo de cada segundo, porque cada uno, merece ser recordado.
Cada momento, es el mejor momento de tu vida porque nunca sabes, y nunca es nunca, lo que puede ocurrir mañana; si es mejor, habrás perdido una posibilidad irrefutable de haber sido feliz, y si es peor, habrás perdido la increíble oportunidad de serlo.
Nos engaña el tiempo cuando creemos que no nos engaña y nos vende gato por liebre cada vez que puede; la solución, saber que cada momento que vives, es el mejor de tu vida, porque el pasado ya está vivido y del futuro nunca se sabe, porque el presente es lo único que te realmente tenemos y por ello hemos de disfrutarlo al máximo.
Y si las circunstancias cambian y son adversas,
vívelas!
aprobecha tus multitudes;
porque como decía Walt Whitman:
"Qué me contradigo?
Sí, me contradigo, y ¿qué?
Soy inmenso,
y contengo multitudes..."
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
Cuando me hablan del destino, cambio de conversación...

jueves

Hormigas muertas


-Las he matado porque estaban en mi casa, y no tenían porqué estar ahí...
Dime que no está mal, dime que no pasa nada...-

-Tranquilo, has hecho lo correcto...-

-Bueno! Tampoco es necesario que hagas apología del terrorismo!-







La política arde, el sol se apaga

lunes

Sí, política...


Y el rey,
¿A quién vota?
.
.
.
.
Los hay, que dicen que a Dios